Doña
Esperanza Aguirre:
El motivo de la presente es hacerle llegar mi profunda indignación
por sus declaraciones con respecto a las persona indigentes.
Tengo 64 años, he vivido muchos años en Madrid y soy español
e hijo de emigrante. Mi padre emigró en los años 60 a Alemania como tantos
españoles de nuestra generación (de la suya y de la mía) y me enseño dos cosas
importantes que el practicaba:
·
Que
todo ser humano tiene derecho a respeto.
· Que
donde estuvo como emigrante fue tratado como un ser humano con respeto y
educación (ya que obedecen tanto a la señora Merkel, aprendan estos principios
del admirable pueblo alemán)
Durante algún tiempo yo también trabaje fuera de España, y
siempre fui tratado con cariño y con respeto, incluso en momentos de carencia
económica.
Durante años, y siguiendo los principios de justicia social que
aprendí en mi infancia acompañé a miles de españoles que pedían en la época de la
transición paz, trabajo y justicia, porque queríamos una España mejor, si Sra. Aguirre
los que ustedes llaman de izquierdas también somos patriotas, y los que en el
pasado recorrimos las calles de Madrid pidiendo democracia y justicia social jamás
vimos a sus compañeros de partido a nuestro lado. Y hoy ya sabemos que es lo
Uds. han hecho con el mandato del pueblo español.
Durante su mandato en la Comunidad de Madrid, el Gobierno de esta
Comunidad dejó de pagar a la empresa a la que prestaba servicios como autónomo,
y hoy no soy un indigente más de los que hoy piden en las calles de Madrid, y a
los que Usted criminaliza porque mi familia y mi entorno social me ayudaron, e
hicieron aquello que ustedes deberían haber hecho y no hicieron: ayudar a los
que las políticas antisociales desarrolladas por su partido empujaron al paro y
a la indigencia.
Yo le pediría que ya que no tienen la caridad (social o
cristiana) suficiente como para trabajar
por los parados y los desahuciados al menos no los criminalice.
Las personas que como yo hemos intentado ayudar a los que
lo están pasando mal queremos decirle lo siguiente:
Que hoy en Madrid por solidaridad todos nos consideramos
indigentes, y no pertenecemos a ninguna mafia, ni vivimos bien por ayudar a
otros. Yo personalmente lo hago porque creo en principios cristianos: Ama al prójimo
como a ti mismo (palabras de Jesús de Nazaret)
Y en vez de criminalizar a los que están en las calles porque
no tienen otra opción, antes resuelvan su propias miserias y corruptelas y den
ejemplo de cumplidores de la Ley: no
mire tanto la paja en el ojo del prójimo y fíjese en la viga que Uds. tienen en el suyo.
Espero que algún día su conciencia le haga reflexionar
suponiendo que la tenga.